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Chancay, magico y espiritual

castillo chancay2Otro destino, una nueva ruta por descubrir y conocer. Esta vez es el turno de la heroica y amistosa Chancay. Un viaje de dos horas aproximadamente, hizo que los jóvenes recobren el sueño perdido. Asustados volvieron a la realidad, un densa neblina se posaba por todo el bus.

Ya estaban en el conocido Pasamayo, un serpentín que a muchos deja estupefacto. Menos mal que los caminantes habían desayunado, sino la historia hubiese sido otra. Iban pasando los minutos y todos estaban estusiasmados de conocer la rica historia que les ofrecería esta ciudad.

Con el estomago contento pararon un taxi que los llevó a su primer destino, El Castillo de Chancay. Una hermosa arquitectura, reliquia de la familia del virrey Amat y León Boggio. La edificación guarda misterios sobre todo romanticismo. Consuelo de Amat fue la diseñadora del castillo. Tanto era el amor que tenía por su esposo que se convirtió en una poetisa. En el salón de los recuerdos, habitación de la señora de Amat se puede observar su maquina de escribir donde plasmaba sus sentimientos. También una caja registradora que antiguamente fue utilizada en el Hotel Villa Mar, cabe recalcar que el castillo antes fue un hospedaje. Los caminantes se quedaron admirados con las sillas hechas de caoba que tenían solo tres patas y un espaldar un poco extraño. Según la guía se dice que el respaldar corregía la mala postura del quien se sentaba por buen rato.

Ahora tocaba el turno de la sala de caza donde se expone diversos animales disecados traídos de diferentes partes del mundo. El esposo de Doña Consuelo es el dueño de todas estas pertenencias. Los muchachos al entrar a esta sala se sintieron un poco tímidos al ver lo grande que eran los animales: elefantes, tigres, osos, etc.

Luego visitaron el museo del castillo, aquí principalmente se explica el origen de la Cultura Chancay. El animal religioso de los chancayanos fue el perro Chimoc, presente en sus telares y cerámicas. Algo que llamó la atención de los caminantes fue una vitrina donde se observaba la mano disecada de una monja. Lo más interesante para ellos fue observar el tatuaje que la mano poseía. La guía Doris, muy amable con los caminantes, les explicó que el tatuaje podría simbolizar algún culto religioso.

Se escuchaba el mar golpear y nos adentramos al mirador del castillo. Desde ahí se puede observar una boya que indica el exacto lugar donde los chancayanos lograron hundir a la Covadonga, embarcación chilena, en la Guerra con Chile. El paisaje que se puede apreciar desde esa zona es muy relajante. Una bonita tarde para los caminantes conociendo y centrándose en el contexto del Castillo.

Eran las cuatro y media de la tarde y los caminantes decidieron salir del pasado medieval para reunirse en una de las religiones más conocidas del mundo, la religión Hindú. A solo 15 minutos de la ciudad de Chancay se encuentra Eco Truly Park, una asociación de los Hare Krhisnas. Los caminantes enrumbaron hacia el próximo destino, los esperaba un ambiente acogedor y tranquilo. El camino es un poco defectuoso, debido a que la comunidad se encuentra a orillas del mar.

Para poder ingresar se necesita dar una colaboración de S/. 5.00 soles para contar con un guía. El acompañante de los caminantes fue Edgar Campos, un integrante de la asociación. Él les contó la estructura de sus habitaciones. Cabe recalcar, que lo que llama la atención son las extrañas edificaciones en forma de huevo. Explicó que éstas estaban hechas de barro, no tenían cemento ni fierros. Y que la forma de huevo que presentaba era por su dirección con su cosmos y una ventaja que es casi imposible que se destruya.

Edificación denominada Truly

Edificación denominada Truly

Los caminantes visitaron sorprendidos todas las técnicas naturales que realizan para poder sobrevivir. Poseen energía eólica, solo usando el sol. También preparan su mismo abono. Una característica principal es que son vegetarianos.

En las actividades para el púbico se encuentra el voluntariado, en su mayoría son jóvenes de universidades que prestan servicio en diferentes albergues y hospitales de la capital. Los caminantes vivieron una nueva experiencia al ingresar al templo mayor completamente descalzos, nadie estuvo obligado hacerlo, pero ellos aceptaron gustosos.

Así observado y respirando tranquilidad los caminantes se despidieron de este lugar tan espiritual conociendo un poco más de la filosofía de los Hare Krhisnas. Al llegar al hotel se dispusieron a visitar los alrededores de la plaza.

Era de noche y la fiesta chancayana se hacía esperar, pero los caminantes aún tenían que visitar, así que se cerraron la puerta y esperaron el día siguiente.

Los trompetazos despertaron a los caminantes. Indicaba que se estaba dando inicio en la plaza de armas, la ceremonia de conmemoración del aniversario del hundimiento de la embarcación chilena, La Covadonga. Se celebró una misa en su honor en la Iglesia Matriz La Inmaculada Concepción.

Después de agradecer al Divino, los caminantes se dirigieron a la plaza entusiasmados por el desfile que se iba a realizar. Diferentes instituciones públicas y privadas estaban presentes ese domingo. Los caminantes acompañaron la ceremonia hasta el final, y en la glorieta de la plaza de armas de Chancay, estos jóvenes terminaron su recorrido por la misteriosa y mágica Chancay.

Felices porque saben que hicieron un buen trabajo, que superaron dificultades y lo más importante, se conocieron como grupo y amigos. La invitación ya está hecha. Si desean sentirse una princesa o buscar relajación completa, visiten Chancay.

A la Chancayana

El domingo es un día para disfrutar con la familia. Esta vez, los caminantes disfrutaron entre amigos en el restaurante “El Peregrino”. A las diez de la mañana se dirigieron al restaurante de Carlos Maguiña. Las manos de carlos fueron las ganadoras del primer premio del pato en ají y la carapulcra norteña.

Nos recibió la familia Maguiña en su local acogedor. El restaurante se encuentra ubicado al frente del Castillo de Chancay. Carlos nos contaba la preparación de la carapulcra, decía que hay que poner a hervir la papa seca por más de 2 horas. A los caminantes se les derretía el estomago. En una cocina, no muy amplia, ofrece diversos platos típicos como también mariscos y pescados.

Pato en ají en coción.

Pato en ají en coción. Unas ollas de barro eran las protagonistas de suculento manjar. “Carlos, ¿Cuál es la diferencia de cocinar en olla de barro de las ollas de aluminio?”, Su respuesta fue casi evidente. “Simplemente que con las ollas de barro, el sabor de la comida es natural”. Su ayudante, por otro lado, picaba cebollita china para el pato en ají. Con un traje a lo Gastón Acurio, Carlos se dispuso a servir la comida. Había pasado una hora aproximadamente. Los rostros de los caminantes denotaban felicidad. Ya era hora de probar estas delicias. La primera en salir fue la carapulcra, acompañado con yuca se mostró muy generoso el plato. Después salió el pato en ají con una decoración muy colorida. Pero nuestra entrada fue los famosos tamalitos chancayanos. Los caminantes cogieron tenedor y se adentraron en la aventura culinaria.

La olla de barro le ofrece un gusto natural a la comida.La olla de barro le ofrece un gusto natural a la comida. Después de unos minutos, los platos ya estaban vacios. Carlos despidió a los caminantes y éstos ingresaron al Castillo. Aquí los recibió la señora María Rios, administradora del lugar. El castillo posee un restaurante llamado “La Silvia” que ofrece los platos típicos de Chancay. Los precios oscilan entre S/20 y S/25 soles.

Y si de vinos hablamos, los famosos vinos de uva borgoña son los pedidos por los visitantes del castillo. El propio castillo produce los vinos siguiendo con la tarea de Doña Consuelo, creadora del castillo. Ella preparaba los tragos y los colocaba en botellones conocidos como Damajuana.

El ingeniero Javier Borja es el encargado de la preparación y distribución de los vinos del Castillo de Chancay. Les comentó a los caminantes que el nuevo producto que habían lanzado era el pisco acholado. En el propio castillo, en un lugar llamado “alambique” se realiza todo el proceso de preparación del vino y el pisco.

Así, los caminantes degustaron vinos y piscos, como también platos típicos de la ciudad. Cabe recalcar que la comida del norte chico es muy deliciosa y atractiva. Con el estómago y el corazón contento, los caminantes se despiden de esta hermosa ciudad. El mototaxi está aguardando.

Un viaje a la misteriosa Chilca

Domingo a las 10:00 am. En plena avenida Canadá con circunvalación aparece una couster que llevará a cinco caminantes hacia “La misteriosa Chilca”. El exaltado cobrador les pregunta hasta dónde van. “Chilca”, a lo cual respondió: “los dejo en el Puente Chilca”. Las caras extrañas de los jóvenes no se hicieron esperar. Un viaje tranquilo de una hora y media aproximadamente y con un precio bastante módico les dio a conocer el gentil trato de la gente del sur. Un poblador de Pucusana, al observar la desesperación de los jóvenes por no estar seguros donde bajar, se apiadó de los típicos limeñitos que solo conocen “la capital”.

Pintura de ovni en Chilca

Pintura de ovni en Chilca. Después de unos minutos, observaron en el desierto, letreros inmensos que indicaban que se estaban acercando a la comunidad de Chilca. Un alivio fue para ellos escuchar al risueño cobrador decir: “¡los que bajan en puente Chilca!”. Con el cuerpo adormecido, se dirigieron a arribar un último transporte. Una combi se acercó y la cobradora con una voz gruesa les pasó la voz: “un sol hasta el centro de Chilca”. “¡Vámonos!, fue la reacción instantánea de los caminantes. Un recorrido de tan solo cinco minutos, hizo que a lo lejos divisaran una heladería un poco común. “Helados Ovni”, un cartel donde se apreciaba una nave extraterrestre de tamaño real, hizo que los caminantes rieran y debatieran sobre los supuestos avistamientos de ovnis en esa comunidad en especial.

 

 

 

Iglesia Nuestra Señora de la Asunción

Iglesia Nuestra Señora de la AsunciónEl retumbar de las campanas hizo que los caminantes se dirigiesen inmediatamente a la Iglesia Nuestra Señora de La Asunción avisando que la novena de la virgen se iniciaría con el tradicional recorrido por las calles de la comunidad. Los caminantes salieron en busca de tradición y costumbres.

Cuenta la historia que “un barco español, que traía esculturas sagradas, estuvo a punto de hundirse por lo que tuvieron que descargar la embarcación. Un baúl estuvo flotando por días hasta que fue varado en la playa de Chilca. Para sorpresa de los pescadores, el baúl contenía una imagen de la Virgen María tallada en madera”. Fue colocada en la Iglesia de Chilca, que extrañamente carecía de una imagen, y encajó exacto en el altar. Su desaparición también es considerada un milagro. La iglesia sufrió un incendio y lo único que se pudo encontrar fue la corona de plata y el pedestal de madera que la soportaba. Estos elementos no tenían indicios de quemaduras. Es así, como el espíritu religioso se formó y se ve reflejado en el anda en procesión y de fieles contemplando, todos juntos acompañados por la banda de Chilca. Una cuadra más allá esperaba la familia Ramos Pacahuasi a la santísima escultura. Una vez más, les tocó realizar la ceremonia. Es costumbre que una familia por año realice el homenaje a la virgen de la Asunción. Con rezos y cánticos la novena de la virgen había llegado a su culminación y fue entregada de vuelta a la iglesia.Museo Cultural y Artesanal de Chilca Ahora el mapa les indicaba un museo muy cerca de la plaza mayor. Recorrieron unas cuantas cuadras y un cartel indicaba que una casa blanca era el taller de cultura y museo de Chilca. Muy adornada por fuera y por dentro, hizo que los caminantes escucharan y se adentraran al pasado histórico y misterioso de la comunidad. El guía contó desde los inicios de Chilca como población, la supuesta relación con los objetos espaciales más conocidos como ovnis, su agricultura, fauna, dioses, etc. Y algo que recalcó fue que en Chilca habitó el hombre más antiguo de la costa americana. Un viaje en el tiempo muy interesante para los turistas y en especial para los caminantes. Las milagrosas lagunas de Chilca El día estaba acabando, pero aún faltaba por visitar uno de los lugares más concurridos por los turistas y lugareños, los famosos “baños de barro”. Abordaron un mototaxi y se adentraron hasta Las Salinas, un distrito dentro de la provincia de Chilca. El viaje duró máximo diez minutos.

Laguna La EncantadaLas lagunas aguardaban, el sol casi desaparecía y el bus de regreso a Lima se les iba. Los tres baños de barro se asemejaban a piscinas inmensas alrededor de la población. Cada una en un lugar específico. No tiene precio alguno y según los lugareños tienen poderes curativos.

Laguna La Encantada

La “milagrosa” cura el reumatismo articular crónico y el barro negro revitaliza la piel. Es muy usual observar en verano a muchas personas reunidas alrededor de esta laguna curativa y con el cuerpo totalmente envuelto en un paño negro, barro que abunda en la laguna.

Cuadras más allá se encuentra la segunda laguna medicinal conocida como la “Mellicera”. Se dice que estas aguas son recomendadas para la esterilidad, el infantilismo genital, la artrosis degenerativa. Pero la fama que posee esta laguna es el poder que tiene para con las mujeres embarazadas.

Los lugareños afirman que de estas aguas se ha producido los nacimientos de mellizos, de ahí su denominación.

Y el último tramo se lo otorgaron a la “Encantada”. Según un cartel cerca al baño medicinal se lee: “lugar preferido por seres y naves interplanetarias. Se recomienda asistir acompañado, nunca solo”. Un poco misterioso, digno de Chilca. Éstas aguas medicinales evitan la caída del cabello, mejora la visión y ayuda a la curación de infecciones.

Así los caminantes llegan a su fin con este lindo e interesante recorrido por la tradicional e histórica Chilca. El moto taxi aguardaba quien los llevó de vuelta a la plaza de Chilca, para luego dirigirse hasta el puente y abordar el bus de regreso a Lima. Una historia muy rica y misteriosa, gente que cree en vida en otros planetas, y más aún se sienten honrados que éstos entes visiten su ciudad antes que otros. Muy extravagante, pero Chilca es así. Con sus aguas medicinales, las miles de historias de avistamientos de ovnis, los caminantes se despiden de este destino, muy cansados, pero a la vez satisfechos de saber que el Sur no solo son playas y diversión, sino que también ofrece cultura y arte.

Una pausa en nuestro paladar

Mientras los ojos de los caminantes se deleitaban con la belleza del lugar, la boca pedía a gritos ser mimada. Tras un par de horas, pasearon por muchos restaurantes, hasta que llegaron a uno que por fin hizo que los quejidos casi ahogados de sus estómagos hicieran una pausa. Rosita fue la heroína. Una fuente de tallarín saltado y dos de lomo saltado, con su apetecible chicha morada lograron que los jóvenes suspiraran. La amabilidad de la “seño rosita” no se hizo esperar. Mujer de unos 45 años de edad, dedicada a la cocina por muchos años, les explicó sobre las comidas típicas del poblado.

Delicioso picante criollo, plato típico de ChilcaDelicioso picante criollo, plato típico de Chilca. Al parecer, la comida no los había saciado por completo. Encontraron cerca al mercado principal, un pequeño restaurante que lamentablemente no posee ningún nombre que lo identifique, muy conocido por todos los lugareños por la deliciosa Carapulcra, Sopa seca y Picante criollo. Entusiasmados por el precio, a solo S/.5.00 soles consiguieron un combinado de Carapulcra con Sopa seca y el Picante de dos sabores. Estos platos típicos de Chilca son un verdadero boom en tu boca. Después de hablar con la jefa de cocina Mirella Ramos Cahuay, quien contó la tradicional preparación de la gastronomía típica, los caminantes se refrescaron con la tradicional “gordita” de Inca kola.

Señora Pilar Cuya, preparando un ceviche a lo chilcano en su restaurante

Señora Pilar Cuya, preparando un ceviche a lo chilcano en su restaurante "Rosita III"

Mientras el sol trataba de alejarse de los rostros de los jóvenes, dieron una vuelta y encontraron en el perímetro de la plaza la famosa heladería Fortunello, distribuidores de helados de higo, fruta tradicional de Chilca. Estos helados ofrecieron un rico sabor en el paladar de los chicos. La dueña del lugar les comentó que la fruta era enviada especialmente a Lima para su elaboración, y después traída de regreso a Chilca para su distribución. Sabor a granada y lúcuma se avistan desde la congeladora. Precios muy cómodos, como para relajarse una tarde después de caminar por la encantadora Chilca.

Al llegar a la primera laguna conocida como “la Milagrosa”, un grupo de vendedoras acecharon a los caminantes y ofrecieron variedades de vinos. “Compre jovencito, pruebe el vino “3 amores”, las botellitas que guardaban en sus canastas servían para la degustación. “Barato nomás, a ochos soles la botella de vino de higo”. Todos probaron el vino de higo, igual que delicioso que el helado de higo. Sus caras de felicidad lo afirmaban.

Escrito por elcaminantetours

Modificado por última vez en Jueves, 31 Agosto 2017 12:59

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